sábado, 5 de enero de 2008

Año nuevo, blog viejo

Aquí sigo, a pesar de la poca audiencia, sin perder las esperanzas de que alguien siga mis escritos en el blog. Lo primero: la lotería no me tocó, ni un pinche premio secundario. Me doy por satisfecha de haber sobrevivido con daños colaterales mínimos la maratón navideña de este país (y aún falta el día de Reyes, que es mañana domingo). Demasiada comida, demasiado bombardeo comercial, demasiado concentrado consumista. Ahora toca hacer los propósitos de año nuevo: ponerse a dieta, hacer ejercicio, leer todo aquello que tenemos pendiente, etc. etc. Si los dioses y Paz Froimovich me acompañan, este año que empieza cruzaré nuevamente el charco para visitar a mis setenteros amigos. Ahí nos veremos!!

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