sábado, 12 de abril de 2008

Lección de humildad a un arquitecto anónimo

Visto en Viejo San Juan, Puerto Rico. Lo que se ve en ambas fotos está separado apenas unos metros...sin comentarios!

2 comentarios:

Ricardo dijo...

Es lo que yo digo a mi Jefa de proyecto, 20 años màs jòven:

La vida es mucho màs entretenida y variada que lo que solemos diseñar los arquitectos!

Notaron que al pie del àrbol hay tambièn un equipo de sonido (y se puede imaginar la selecciòn de merengues, guarachas y guaguancòs)?

Qué suerte tienes, Mariluz, cuéntanos màs de tu viaje!

el Corresponsal Secreto

Omara dijo...

No sólo equipo de sonido, también cafetera! Me gustaría saber qué chanchullo han hecho para conectarse a la red eléctrica, está claro que como dices la vida supera casi siempre a la capacidad de predecirla que tienen los que diseñan espacios.